viernes, 18 de junio de 2010

Americanooooooooooooooooos!

.



Seguro que todos recordamos la famosísima escena de la película de Luis García Berlanga, "Bienvenido, Míster Marshall", en la que a la llegada de los americanos, todo el pueblo de Villar de Río (pueblo ficticio) se aposenta en la entrada, para verles aparecer y así poder entonar una canción de bienvenida.

Aunque la carga de la película es mucho más profunda, lo que ha pasado a la historia es la susodicha cancioncita, ya que plasma el "servilismo" del pueblo español en la época franquista ante los americanos, la admiración por esa sociedad, aunque nos dejasen fuera del plan Marshall en su momento, y aunque la película en realidad fuese una crítica, esta escena se recuerda en muchas ocasiones por justo lo contrario.

Pues bien, 57 años después del rodaje de esta escena, yo me he vuelto a sentir como una habitante de Villar del Río, y es que estos días han venido a estrenar a España la nueva película de Cameron Díaz y Tom Cruise,"Knight and day".

Me parece estupendo que vengan a Sevilla a estrenarla porque fue aquí el rodaje de muchas escenas de acción y agradecen mucho a España lo que ha hecho para que fuese posible la película y bla bla bla.

Pero pasemos a analizar el estreno en sí. Las dos estrellas de Hollywood, vienen un día a Sevilla y recrean una escena de persecución, dando vueltas a la Giralda en moto y en BMW, así, una y otra vez, durante casi tres horas, ante los gritos y lágrimas de cientos de seguidores, que llevaban allí esperando unas 5 o 6 horas. Ante la actitud de estos espectadores perfectamente se podría pensar que es que en España no hemos visto una moto o un coche en nuestra vida!



Al acabar, se acercó el simpático Tom a la muchedumbre, con su blanca-nuclear sonrisa, tatuada en el rostro. Le regalaron castañuelas, muñecas flamencas y hasta un pequeño capote, vamos, los topicazos que nos caracterizan al otro lado del Atlántico.



Además de todo, le hicieron decir cuatro palabritas en castellano, ovacionadas después con gran alborozo, y le preguntaron por el partido España-Suiza:

P: "¿Y qué piensa tras el España-Suiza?"
R: "Me quedé muy triste con la derrota de España; veremos cómo sigue la semana que viene la competición. Yo cruzo los dedos".

(Claro que sí, Tom va con España, por supuesto!)

Todo esto, para apoyar a una película americana, mala malísima, que sí, está rodada en Sevilla (sólo parte), pero que recrea en las calles de esta ciudad una carrera de San Fermín (¿!¡?)y que tiene un presupuesto acojonante para cochecitos y actores famosos, con el obvio propósito de camuflar un guión de mierda, hiper manido: un super espía que el mundo necesita y su mujer no sabe a lo que se dedica.

Y nosotros ahí, riéndoles la gracia y regalándoles banderitas españolas, para que se vayan a casa más endiosados aún.

¿El cine europeo? Bien, gracias.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lado salvaje al volante

.


Por mi trabajo, me veo obligada a coger el coche de forma asidua. Bueno, es cierto que no estoy obligada, pero hasta que no se invente el teletransporte, si no, no me da tiempo para llegar de una punta a otra de madrid en 30 minutos.

El caso es que debido a este hecho, me ha dado tiempo a observar la conducta de las personas al volante. No sé por qué extraño motivo, los conductores se transforman, sale el "Hulk" que llevan dentro. Insultan, pitan, de intermitentes ni hablamos, se cuelan, etc., etc. En definitiva: se vuelven agresivos.

Como siempre, tengo una teoría sobre esto. Yo creo que se debe a que dentro del coche nos sentimos protegidos. ¿Que le haces una faena a alguien? "Si yo voy dentro de mi coche, ¿qué va a hacer, bajarse y correr detrás?".

Y con esta excusa, pues se hace un poco lo que se quiere. Me cambio del carril izquierdo al derecho sin señalizar y pasando otros dos carriles en 5 segundos, voy a 150km/h adelantando como un poseso, me pongo a gritar a otro conductor cual energúmeno u otras hazañas varias.

Y es que es cierto, no pasa nada. Si te pitan, te da igual, ya que no hay contacto directo con los demás conductores, que no volverás a ver en la vida, pasados unos 10 segundos. Además, como sólo miramos por nosotros mismos, las putadas que les hagamos a los demás, francamente, nos dan bastante igual.

En realidad, se resume todo en lo mismo. Cada vez nos importa menos guardar las formas y pensar en los demás, admitir que pueden tener un fallo o tener un poco de paciencia, o al menos, respetarlos. Vivimos la era del individualismo, en la que miramos por lo propio, "y por lo tuyo, mira tú, que yo ya tengo bastante". Y si encima vamos encerrados en un vehículo que nos facilita la huída, el "envalentonamiento" aumenta, siempre y cuando la cosa se ponga fea, podamos irnos por patas.
.

miércoles, 26 de mayo de 2010

No soñar


.
Tengo una paciente , a la que fui a visitar el otro día, y a los cinco minutos de estar hablando con ella, me lanzó su demanda, sin previo aviso, directa y clara: "Quiero dejar de soñar".

Una vez superado mi estupor, le pregunté el por qué de este deseo, a lo que me contestó con otro tajante: "Porque me crea mucha angustia soñar con cosas que no puedo hacer".

Esto me ha dado mucho que pensar. Siempre hemos oído que debemos perseguir nuestros sueños, luchar por ellos, y que de sueños se alimenta el espíritu. Pero ¿y si esta máxima no le sirve a todo el mundo?

Estamos sumergidos actualmente en una sociedad totalmente intolerante a la frustración, en la que cualquier dolor o sufrimiento, se quiere mitigar con una milagrosa pastillita, y por ende, para evitar sufrimiento, tampoco nos arriesgamos a perseguir sueños. La vida supongo que se aplanará un poco, pero si le evita sufrimiento, igual merece la pena.

En el caso del que hablo, los sueños eran sueños literales, por la noche, y además de querer dejar de soñar con cosas, quiere dejar de soñar con familiares, amigos, etc. que han desaparecido por unos u otros motivos.

La solución sería desterrarlos de la memoria, como si no hubiesen existido, tampoco las cosas buenas que nos aportaron. Así que sumado al destierro de metas, quedaría una vida sin alegrias ni desgracias, sin momentos buenos y malos.

Yo para mí, no quiero eso. Que se sufre más, probablemente, pero soy de las personas que creen que la Naturaleza es sabia, y que si el dolor y la tristeza existen es porque tienen un fin adaptativo, que si produce sufrimiento extremo durante demasiado tiempo, se puede tratar, pero no hacerla desaparecer...sufrir porque un familiar se ha muerto ES LO NORMAL!

Así que personalmente, casi prefiero el polo opuesto, tirando a bipolaridad, (ojo! sin llegar al extremo), se vive la vida más intensamente, con matices. Los colores planos son aburridos.


.

jueves, 20 de mayo de 2010

Oceános

.


Ayer fui a ver "Océanos". Sin saber nada de ella, sólo el comentario de un compañero de fotografía, que aún estaba emocionado, y me la recomendó con insistencia. Así que ante la cartelera, me dije, pues esa, y arrastré a mi acompañante, no muy convencido.

Salimos de allí obnubilados. 90 minutos de película, sin apenas narración, la voz en off aparecía muy de vez en cuando, y no se la echaba de menos! Sólo las imágenes y la música, muy acertada por cierto, que te transportaba al momento que se estaba filmando, y este detalle en un documental sin narración es MUY importante.



Para alguien aficionado a la fotografía (sí, como yo) esta película se hace corta, las imágenes que pongo aquí son sólo una muestra ínfima, ya que al haberla visto en el cine, se quedan pequeñas. Así que es una obligación acudir a las salas.

Según iban sucediéndose las escenas, la pregunta en mi cabeza era "¿Pero cómo han hecho ESA fotografía?¿Cuánto tiempo habrán estado esperando a que pase exactamente ESO?". Ya hoy, a toro pasado, he descubierto que la película se tardó en rodar 4 años, y que ha sido el documental más caro de la historia, no me extraña.



Para terminar, sólo decir, que la película también refleja la amenaza a la vida oceánica, que no podemos, o no deberíamos obviar, y para esto sirven este tipo de películas, para que las vea la gente y se conciencie, aunque suene a populismo barato. Mejor sería, que otras cosas que estamos viendo.

Sólo hay que recordar, que si todos los insectos de la Tierra desapareciese, moriríamos en pocas semanas. Si el hombre desapareciese, la vida se regeneraría en muchos lugares.

Os dejo el trailer, a ver si os pia la curiosidad.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Belenes Esteban

.
Nota previa: Este post empezó a engendrarse a raíz del comentario de un amigo mio hace ya bastante tiempo. Hablando de una noticia, e indignado con el comportamiento de su protagonista, se quedó callado pensando y al rato sentenció: "La mitad de la gente del mundo, sobra"

En ese momento, taché a mi amigo de bestia, por decir eso tan a la ligera, pero ahora dudo de si sigue siendo un comentario bestia o tal vez, visionario. Me explico.

Ultimamente he estado fijándome en la gente, por la calle, sacándoles fotografías, y preguntando entre mis amigos sobre intercambios personales/profesionales recientes que hayan tenido. Y la conclusión a la que he llegado es que estamos involucionando a la velocidad de a luz.

La gente no tiene ni la más mínima educación para con los demás, en general está el mundo lleno de desconsiderados que sólo se miran el ombligo, y para que te hagan un trabajo mínimamente decente, tienes que insistir un trillón de veces o no pagar nunca, JAMÁS, por adelantado.

Con este panorama, es lógico pensar que un ser como Belén Esteban, que auna todas estas cualidades, elevándolas a la enésima potencia, sea la que en algunos medios denominan "La Princesa del Pueblo", con la que mucha gente dice sentirse identificada porque es popular y sencilla.

No señores, es que estamos empezando a confundir la sencillez, con la palurdez, con la ignorancia y la mamarrachez. Con eso si que identifico yo a mucha de la población actual española, y por eso me avergüenzo al leer que esta tía es la ídolo de muchas jovencitas y no tan jovencitas. Una persona que debería ganar el premio a la incultura 2010, no debería ser la referencia de nadie, porque entonces vas viendo por la calle cada vez más a las denominadas chonis, que encima te miran como si fueses un bichejo sólo porque no llevas legguins de colores y estrellitas multicolores en el pelo, y que aspiran a poder llegar un día a ser "la tía que le tocó la chorra a un torero".

De verdad, qué penica.

lunes, 10 de mayo de 2010

Tiempo

.
Ultimamente me falta tiempo, para todo. No tengo tiempo para estudiar, ni para ver a mis amigos y la gente que quiero. Tampoco tengo tiempo para dibujar, y casi para hacer fotos tampoco. Y madrugo y me acuesto tarde, pero no me da tiempo.

¿Respuesta?Además de seguir con el PIR, he empezado a trabajar, y el trabajo es un enemigo del "tiempo" como concepto "libertad". El problema está en que no me acostumbro, porque trabajar, hay que trabajar, y además en el trabajo que desempeño ahora, voy contrarreloj, porque tengo que estar un tiempo estipulado con cada persona, que me está contando sus problemas. Y cómo cortar a alguien que se acaba de abrir a tí, es un reto, y una putada, para qué engañarnos. Así que ultimamente vivo pegada a un reloj.

"Que no llego a tal sitio", "que este paciente se me está pasando 5 min. y retraso a los demás", " que me ha pillado atasco a las 8.30 am", "que hoy no viene tal persona y no ha avisado"(lo que significa tener que reorganizarme)

Nada, que yo he nacido para ser rica y dedicarme a las artes!!!no a trabajar...
Bueno, apago, que tengo que completar un informe.
.

lunes, 19 de abril de 2010

Calígula

.
Hacía tiempo ya que no iba al teatro, así que ante una recomendación, compré entradas para ver Calígula

Siempre me ha llamado la atención la vida de este emperador romano, especialmente por su conocidísima crueldad, de la que además, parecía orgulloso, ya que era la única forma de ser un hombre libre: haciendo todo lo que se le venía en gana, sin importarle lo justo o injusto que era. La libertad individual a costa de la de los demás.

Pero esta obra, de Albert Camus, da un punto de vista algo diferente. Sin dejar de lado la crueldad del personaje, ya que es obvia y algo histórico, inamovible, trata un punto de vista más interno, cómo veía Calígula su Imperio, cómo se sentía y por qué actuaba como actuaba. Todo ello a través de sus pensamientos, narrados en voz alta. Resulta interesante este punto de vista, más interno, por decirlo de algún modo.



Destacable la actuación del actor que encarna a Calígula y destacable también el teatro en sí, pequeño, y con butacas realmente cómodas, te hace sólo concentrarte en la obra, que te absorbe a través de los diálogos tan bien eleborados.

Como curiosidad,algo que yo no sabía. El nombre de Calígula, le venía al emperador, de cuando acompañaba a su padre a las guerras y éste le vestía de soldado, pero en miniatura. Los soldados de la época llevaban unas sandalias características de su trabajo, y el diminutivo era "Calígula"-"Botitas"
.