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Creo que nos hemos ido acostumbrando poco a poco, pero ultimamente y debido a mi aburrimiento extremo y el sopor que éste me causa, unido a la reclusión a la que me he visto sometida, me he fijado en la cantidad de barbaridades que dice la gente y que se han ido aceptando socialmente, probablemente debido a la vagancia que produce el corregirlas.
Para escucharlas, lo mejor es encender la televisión, ya que ahí las encontrarás seguro y en abundancia. No hay programa en el que no se pronuncie alguna, siendo en algunos mucho más probable que en otros, veáse "La Noria", "Corazón de...", "Dónde estás, corazón?" y cualquier cosa (porque son cosas, no programas)en el que se incluya la palabra "corazón" . Es un gran medio para expandir lo que sería el cazurrismo.
Me pregunto si acabaremos todos hablando como el Gañan por puro contagio y se creará una nueva raza de paletos, ya que la estoy viendo crecer y multiplicarse. Sus características son rapidamente identificables: llamar pedante a cualquiera que use palabras de más de cuatro sílabas y que no salgan en el "Marca" o en el "Hola!", omitir la "d" de las últimas sílabas al usar el participio("venío", "comío", "dormío"...), utilizar expresiones que justificarían el provocarse la sordera ("me he engordaó", "sólo soy una persona humana" ó "voy a comer cocretas y almóndigas"), incoherencia en las frases (jamás de más de 10 palabras)y el no saber qué forma o tacto tiene un libro.
Es complicado luchar contra ellos y a veces caemos (me incluyo) en sus redes, incluso están reclutando bastante gente en las universidades ( si no, no me explico cómo hay gente con carrera que es tan retrasada )pero siempre podremos hacer algo para evitarlos y aunque sea difícil, costoso y muy arriesgado, hay antídoto: LEER UN LIBRO!!!! Cuidado, que para algunos puede llegar a ser alérgico.
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